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GASTRONOMÍA
30/7/2015

Crusoe Treasure, una bodega submarina en Plentzia (Bizkaia)

Crusoe Treasure, una bodega submarina en Plentzia (Bizkaia)

La curiosidad ha podido con nosotros. Nos costaba imaginarnos qué podría ser una bodega submarina y nos hemos acercamos hasta Plentzia (Bizkaia) a conocer Crusoe Treasure.

 

El vitoriano Borja Saracho, el fundador de Crusoe Treasure, y su equipo de trabajo pusieron en marcha el proyecto hace cinco años inspirados por los barcos y galeones que devoró el mar hace ya unos cuantos años. En efecto, muchos de ellos llevaban botellas de whisky, ron, etc. en sus despensas, botellas que se fueron al fondo del mar junto con los marineros y el galeón.

 

Y ahí es donde surge la magia del mar, su capacidad de convertir en tesoro todo aquello que devora. Con el paso de los años, las botellas de whisky y ron que permanecieron y permanecen en el fondo del mar se han convertido en un tesoro muy codiciado. Se venden a precio de oro y los entendidos en la materia dicen que se conservan muy bien.
 

En 2010, el equipo de trabajo de Crusoe Treasure creó una bodega submarina queriendo saber si el mar aporta algo a las bebidas. Construyeron unos recipientes de hormigón de 7 toneladas y los anclaron al fondo del mar para hacer frente a las mareas, las corrientes y los temporales.
 

Cataron y analizaron el vino sumergido cada tres meses durante dos años. El vino empieza a cambiar sus propiedades organolépticas y químicas a partir del sexto mes, según los estudios realizados por los enólogos y las universidades del País Vasco y la Rioja. Además, la bodega se ha ido convirtiendo en un arrecife artificial que da cobijo a unas 150 especies marinas.

 

Crusoe Treasure empezó a elaborar sus propios vinos en 2012. Comercializa dos vinos con denominación de origen Rioja y Ribera del Duero. Se trata de Crusoe Treasure Classic y Crusoe Treasure Passion.
 

Finalizada la vendimia, los vinos de Crusoe Treasure permanecen en barrica entre seis y 12 meses. Después se embotella y se sumerge el vino, permaneciendo en el fondo del mar un año más. Crusoe Treasure también tiene barricas en su bodega, pero la mayoría del vino se sumerge una vez embotellado. Las botellas no llevan etiquetas (se marcan con una pintura especial para no contaminar el mar), los corchos son especiales para que el agua no penetre y se sellan con un una especie de lacre.


La bodega submarina de Crusoe Treasure tiene una superficie de 500 m2. Está a 18 metros de profundidad, en un lugar muy concreto y estudiado: justo donde la ría y el mar se unen. El agua que sale de la ría y entra del mar hace que ese lugar sea un lugar privilegiado para una bodega submarina. Entre otros aspectos, se consigue que el agua, y por tanto el vino, estén en constante movimiento. Además, esas corrientes provocan que la arena del fondo se levante, no dejando pasar a la luz solar hasta donde se encuentra la bodega.


El resultado: un vino que reúne lo mejor del vino joven y del adulto. Los vinos de Crusoe Treasure gozan del aroma y el color del vino joven, y la sedosidad de los vinos adultos. Han ganado un premio de gran renombre internacional y gozan de muy buena fama entre los críticos del sector. Es cierto que nosotros no somos muy entendidos en el tema, ¡pero la cata nos encanto! También merece la pena ver y contemplar la propia botella: un verdadera tesoro marino que la mar ornamenta con sus mejores galas.


Crusoe Treasure: Areatza Iribidea s/n. 48620 Plentzia (Bizkaia) · Tel.: +34 944 01 50 40 · www. crusoetreasure.com · info@treasurebeverages.com · Facebook · Twitter

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