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CULTURA
1/11/2015

El museo Jorge Oteiza

El museo Jorge Oteiza

El pequeño municipio de Altzuza (Navarra-Nafarroa) se encuentra cerca de Pamplona-Iruñea, en un pequeño alto con hermosas vistas. Según nos acercamos a este pequeño alto, en la entrada del pueblo nos encontraremos con un espectacular edificio. Se trata del museo Jorge Oteiza, gran artista vasco. El propio edificio es espectacular, y más espectacular aún lo que descubrirás en su interior: el lugar de trabajo de Jorge Oteiza, lleno de magia, y el museo que cuida gran parte de su obra.

 

Jorge Oteiza (1908-2003) nació en Orio, pero residía en Altzuza desde 1975, junto a su mujer Itziar Carreño. En efecto, el hermano de Itziar era el cura de Altzuza y fue a través de él como conocieron el pueblo y decidieron irse a vivir a aquella casa abandonada. Hoy en día, los dos están enterrados en el cementerio de Altzuza.

 

Según se dice, Altzuza se convirtió en el escenario de la voluntad del artista de "alejarse" del mundo, ya que fue allí donde encontró la soledad y el retiro para trabajar su creatividad poética y de ensayo. No obstante, Altzuza también se convirtió en el punto de encuentro de la comunidad intelectual que estaba en contacto con Oteiza.

 

Donde la casa es museo y el museo es casa

 

Si el museo Jorge Oteiza es especial por algo, es porque se trata de un museo construido en su propio lugar de trabajo. El museo consta de dos espacios: el lugar de trabajo de Oteiza y el área que guarda su obra.

 

Entrar al espacio donde el artista trabajó durante sus últimos años es como entrar a una habitación encantada. Allí nos encontraremos con su mesa, gafas, libros, bocetos de obras, etc. Es un espacio especial: un lugar que te transmitirá tranquilidad, pero al mismo tiempo, te hará sentir como si estuvieras intrometiéndote en casa de alguien. En el segundo espacio, descubrirás la exposición permanente que reúne la mayoría de las obras de Jorge Oteiza.

 

Dicha exposición permanente se creó para dar a conocer las claves del recorrido artístico de Oteiza. En total, cuenta con 150 esculturas y 300 piezas del Laboratorio de Tizas, además de 40 dibujos y collages hasta ahora nunca vistos, y varios manuscritos y documentos del artista. Toda esa documentación permite acercarse aún más a la obra del artista, gracias a los testimonios, comentarios y explicaciones que el propio Oteiza dejó escritos en los documentos originales.

 

El fondo de la Fundación tiene clasificados 1662 esculturas, 2138 maquetas del Laboratori de Tizas, 700 dibujos, 2425 cartas y 4000 libros; muchos de ellos con notas del propio artista.

 

El edificio, espectacular

 

El museo Jorge Oteiza fue diseñado por el arquitecto Francisco Sáenz de Oiza, que falleció antes de finalizar el proyecto. Desde el principio, el arquitecto quiso mantener el equilibrio entre el contenido y el continente. Según las propias palabras de Sáenz de Oiza, "la Fundación no debe crear una escultura para conservar esculturas. Eso sería una contradicción. Cuanto más simple y sencillo sea el edificio, más monumentales serán las esculturas que están adentro".

 

Como decíamos, otra de las características del edificio es la comunicación directa que mantiene con la vivienda original del artista. La casa-taller y el museo están comunicados por una galería de cristal. La fachada y el interior de la vivienda de Oteiza se mantienen intactas, fieles reflejos de los años que el artista residió en Altzuza.

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