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PATRIMONIO
13/7/2016

Joanes de Bargota, el brujo que viajaba sobre las nubes

Joanes de Bargota, el brujo que viajaba sobre las nubes

No seremos nosotros quienes descubran las historias y leyendas del las brujas y brujos del País Vasco. Son miles quienes, parece ser, han poseido poderes especiales y no "tan buenos".

 

Entre tantas historias, hoy quisiéramos acordarnos de uno de esos miles de brujos: de Joanes de Bargota (Navarra-Nafarroa), exactamente. Fue y es un personaje conocido tanto en el pueblo como en sus alrededores, e incluso nos atrevemos a decir que es uno de los brujos más conocidos de Navarra-Nafarroa.

 

En honor a Joanes de Bargota, todos los años se celebra la semana de la brujería en el municipio navarro. Sugerente invitación, ¿verdad? Y de paso, la oportunidad de descubrir la vida de este brujo que viajaba sobre las nubes.

 

¿Y quién fue Joanes de Bargota? Su historia tiene mucho de leyenda y poco de datos documentados. Miles de historias crean la figura de Joanes de Bargota.


Parece ser que Joanes nació en el siglo XVI en el seno de una familia bastante acomodada. Se fue a Salamanca a estudiar religión y es allí donde se inició en el mundo de la magia, en la famosa "Cueva de Salamanca"; lugar donde, según se dice, el mismísimo diablo impartía clases de brujería. A la vuelta, Joanes ejerció de párroco de Bargota y se dice que le agradaba pasarse sus horas de ocio trabajando las tierras que la familia poseía en Viana y Logroño.

 

Dice la leyenda que viajaba sobre las nubes y que era capaz de desprenderse de la cabeza y otros miembros de su cuerpo. También poseía el poder de convertirse en invisible bajo su capa.

 

Joanes venía a oficiar la misa desde los montes de Oca en Logroño. Lo hacía sobre las nubes y con el sombrero y la capa cubiertos de nieve, incluso siendo un día caluroso de agosto. A veces acudía a las corridas de San Isidro en Madrid e incluso llegó hasta Roma.

 

Joanes viajó a Roma para informar al Papa sobre su inmimente muerte. En efecto, parece ser que el Papa mantenía una relación sentimental con la esposa de un cortesano y este último estaba conspirando su asesinato. Se dice que fue el diablo quien informó a Joanes sobre dicho hecho, y así fue como el Papa pudo salvar su vida.

 

Y Joanes la suya de las garras de la Santísima Inquisición. En efecto, Joanes fue juzgado por la Inquisición en Logroño en 1610 junto con las brujas de Zugarramurdi. Pero Joanes gozo de mejor final que estás últimas, quemadas en la hoguera. Joanes de Bargota tuvo que cargar con una pena de cárcel y una penitencia.

 

No obstante, de vuelta en Bargota, Joanes nunca volvió a ser lo que fue. Se convirtió en un hombre de mirada perdida, triste, silencioso; un hombre sin magia. Apartado de las brujerías y los conjuros, Joanes se dedicó a labores de caridad y misericordia como cura "formal" en que se había convertido.

 

Murió en Bargota, con unos 60 años. Su casa ha permanecido abandonada durante unos 4 siglos. Nadie a querido saber nada de ella. Se dice que en su momento la construyó el propio Joanes en una noche y empezando por el tejado. La casa de Joanes de Bargota sigue en pie y hoy en día está habitado. No obstante, los nuevos vecinos quitaron el escudo de la fachada antes de entrar a vivir, por si acaso.

 

Fotografía: www.joaquinmayayo.com

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