BLOG

PATRIMONIO
13/8/2015

La fiesta de la alpargata en Mauleón (Soule)

La fiesta de la alpargata en Mauleón (Soule)

Las alpargatas están de moda en los últimos años, pero no siempre ha sido así. Mauleón, la capital de Soule, es un claro ejemplo de ello. La industria alpargatera fue el motor de la economía de Mauleón durante los siglos XIX y XX, pero posterior el sector sufrió una profunda crisis. No obstante, Mauleón sigue siendo alpargatera y cada 15 de agosto celebra su fiesta de la alpargata con el objetivo de dar a conocer y promocionar el mundo de la alpargata, su mundo.

 

La fiesta de la alpargata se prolonga durante todo el día. Además de la feria artesanal de alpargatas y poder ver en directo cómo se confeccionan, también suele haber en Mauleón partidos de pelota, exhibiciones de deporte rural y actuaciones de bailes suletinos.

 

Con la excusa de la fiesta de la alpargata, nos hemos acercado hasta Mauleón a conocer la historia de su producto estrella y mayor embajador. La industria alpargatera ha sido el motor de la economía de Mauleón durante más de 150 años. En sus inicios, las confeccionaban de forma totalmente artesanal en casa o en los locales de los pequeños artesanos, y las utilizaban, sobre todo, los propios suletinos.

 

El sector empieza a industrializarse a mediados del siglo XIX, hacia el año 1860. Por un lado, porque los vascos que emigraron a América empezaron a pedir alpargatas. Durante un tiempo, 4 de cada 5 alpargatas que se producían se mandaban allí. Por otro lado, más o menos en la misma época, los mineros del norte de Francia empezaron a utilizar alpargatas para trabajar. Cada minero necesitaba un par de alpargatas a la semana. He ahí la época dorada de la industria alpargatera de Mauleón. Es un claro ejemplo de ello que Mauleón fuera uno de los primeros municipios franceses con suministro eléctrico, allá por el año 1881.

 

Aunque actualmente se dediquen a la alpargata unas 300 personas, la industria alpargatera daba de comer a unas 3000 en su época dorada. Cantidad de chicas jóvenes de Navarra-Nafarroa y Aragón iban a Mauleón a trabajar en las fábricas de alpargata. Llegaban en octubre y volvían a casa en primavera, cruzando los Pirineos a pie. Algunas de ellas se casaron y no volvieron a casa. Aquellas chicas jóvenes que llegaban a Mauleón dormían en las casas de los vecinos del pueblo y aún hoy se conservan sus canciones, costumbres, recetas... en varios hogares de la capital suletina.

 

A mediados del siglo XX, a finales de los años 50, empieza el declieve de la industria alpargatera de Mauleón. En un primer momento, porque los mineros del norte de Francia empiezan a utilizar calzado de seguridad en detrimiento de la alpargata. En los años 80, la competencia internacional lleva al sector a una profunda crisis. No obstante, desde hace unos años atrás, la alpargata de Mauléon ha vuelto a renacer gracias a que han sabido mantener su saber hacer y diversificar el producto, adaptándolo a las nuevas necesidades del momento. Queremos pensar y deseamos que la sensibilidad del consumidores por lo artesanal y local también tenga algo que ver en ello.

 

Fotografía: www.kazeta.eus

COMPARTIR POST