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PATRIMONIO
13/11/2015

La ruta de los faros

La ruta de los faros

Hará cosa de un mes supimos que cuatro faros guipuzcoanos están en proceso de convertirse en pequeños hoteles, sin duda, con mucho encanto. Se trata del faro de Hondarribia, del faro Senokozulua de Pasaia, del faro de Santa Clara en Donostia-San Sebastián y del de Getaria.

 

No sabemos exactamente cuándo abrirán sus puertas como alojamientos, tampoco si más faros de la costa vasca se animarán a seguir el mismo camino, pero resulta ser la excusa perfecta para visitar algunos de ellos. No tenemos por qué esperar a que se conviertan en hoteles para descubrirlos, conocer mil y una historias y leyendas de balleneros y corsarios, y disfrutar de vistas espectaculares.

 

Nos esperan 200 kilómetros de costa y el Mar Cantábrico con sus mil caras. Vamos allá, de este a oeste, desde Biarritz hasta Gorliz.

 

 

* Faro de Biarritz: El faro de Biarritz se encuentra en el cabo de San Martin. Se construyó a principios de la década de 1830, sustituyendo a las torres de fuego que hasta entonces cumplían esa función; se dice que una de las torres se encontraba donde hoy en día está el aquarium de Biarritz. Antes de que existieran las torres de fuego, se hacían hogueras en los acantilados.

 

El faro de Biarritz es uno de los faros de la costa vasca que se puede visitar (en invierno, los sábados y domingos de 14:00 a 17:00 horas). La entrada cuesta 2,5 euros y 250 escalones. Eso sí, las vistas son espectaculares, aún más si cabe al atardecer. Desde una altura de unos 70 metros, divisarás gran parte de la costa vasca oriental, y también el litoral de las Landas. El cabo de San Martin es el punto más septentrional de la costa vasca, el punto que divide la abrupta costa vasca del llano litoral de las Landas.

 

 

* Faro de Higer (Hondarribia): El Faro de Higer es el guardián de la ría del Bidasoa y uno de los más altos de la costa vasca. Fue construido a finales del siglo XIX, sustituyendo así a su antecesor, derribado en 1874 durante la Guerra Carlista.

 

El Faro de Higer está ubicado en las inmediaciones del camping del mismo nombre y merece una visita por sus alrededores más que por el propio edificio del faro. La cala de de los Frailes está justo al lado y muchos recorridos de montaña pasan o parten del lugar. Por ejemplo, la ruta que parte del faro y llega hasta el fuerte de Guadalupe, por las faldas del monte Guadalupe. Se trata de un recorrido de 13 kilómetros (ida y vuelta) que no guarda ninguna dificultad.

 

 

* El Faro de La Plata (Pasai-San Pedro): Al faro de La Plata se debe ir a pie. Se trata de 2 kilómetros que no tienen ninguna dificultad, por lo que no hay excusa que valga. Se construyó a mediados del siglo XIX. Se trata de un pequeño castillo de tres pisos, que tiene hasta almenas. El faro de La Plata es uno de los faros más hermosos de la costa vasca. 

 

En lo que se refiere a su nombre, existen varias teorías. Una de ellas dice que el nombre de "La Plata" podría tener su origen en el destacado papel que jugó el puerto de Pasaia durante muchos siglos, al formar parte de la vía desde donde se exportaban los minerales que previamente se extraían de las minas de Arditurri en Oiartzun o, quizá, a su espectacular ubicación. Otros dicen que se debe a los reflejos plateados que crea el sol en la superficie del mar. 

 

El faro de La Plata no se encuentra, como es habitual en casi todos los faros, en el punto más alto del acantilado; está incrustado en la roca. He ahí otra de sus singularidades. Es cierto que la construcción fue muy costosa, pero consiguieron que los fareros estuvieran mucho más protegidos de las tempestades y temporales.

 

 

* El faro de Getaria: El faro de Getaria está en el punto más alto del cabo de San Antón, más conocido como el Ratón de Getaria. El camino que une el pueblo con el cabo es peatonal, y es un paseo muy recomendable para familias con niños; ya que el monte San Antón está acondicionado como una zona de ocio y juego.

 

El faro de Getaria se construyó a mediados del siglo XIX, justo donde estaba la ermita del mismo nombre. En los alrededores del faro también se pueden ver los rastros de una antigua atalaya ballenera. Se trata de un fragmento del sistema de atalayas que los balleneros de Getaria construyeron en su día.

 

 

* Faro de Santa Catalina (Lekeitio): Además de estar en un lugar sin igual, el faro de Santa Catalina tiene otro atractivo. Se trata del Centro de Interpretación de la Navegación. Si te acercas hasta allí, podrás visitar las casas del farero y su sustituto, el almacén y la atalaya ballenera del monte Otoio. Además de lo mencionado, en el faro de Santa Catalina podrás vivir las sensaciones de navegar gracias al simulador de travesía del pesquero “Goizeko Izarra”.

 

 

* El faro de Gorliz: Al faro de Gorliz hay que ir, no está de camino a ningún lugar. Se trata de un faro de muy reciente construcción (años noventa del siglo pasado), pero sus alrededores guardan mucha historia. La isla Villano, por ejemplo. Es una isla con forma de dragón que debe su nombre a los piratas y villanos que se escondían en sus rocas y acantilados para atacar a los galeones comerciales que partían desde los puertos de Gorliz y Plentzia. Además de Isla Villano, si te acercas hasta el faro de Gorliz podrás descubrir búnkers, túneles y cañones de la Guerra Civil Española. Los construyeron los franquistas para defenderse de los ataques del bando aliado de la II Guerra Mundial, ataques que nunca llegaron. 

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