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GASTRONOMÍA
22/4/2016

Txakoli de Bizkaia: bodega Gure Ahaleginak

Txakoli de Bizkaia: bodega Gure Ahaleginak

Los viñedos llegaron a Bizkaia hace ya muchos siglos. La vid de los siglos XII y XIII se utilizaba para el autoconsumo y el consumo local. Incluso el nombre del txakoli proviene de ello: "etxako ain" ("lo sufiente para casa", en euskera).

 

Aunque a principios del siglo XX llegaron la industrializazión y los vinos foráneos, las primeras décadas del siglo pasado fueron unos de los mejores para el txakoli gracias a los "chacolines", tabernas de pueblo donde se servía txakoli acompañado de chipirones, bacalao y angulas. Posterior llegará el declive, provocado por la guerra civil, el franquismo, la industrialización y el éxodo agrario.

 

La situación será complicada hasta la década de los 80, momento en que varios productores se reunirán para recuperar y mejorar el txakoli. Gracias al trabajo realizado, en 1994 llegará la denominación de origen "Bizkaiko Txakolina". Actualmente, el txakoli es un vino muy afamado. Un vino que ha pasado de relacionarse con el folclore y el mundo rural a ser una de las señas de calidad de la gastronomía vizcaína.

 

El txakoli blanco es el más conocido. No obstante, en Bizkaia también ha habido tradición de elaborar txakoli rosado y tinto. Otra de las singularidades del txakoli de Bizkaia es que también se produce en el interior de la provincia. Relacionamos el txakoli con la costa y el mar, estamos acostumbrados a ver viñedos en la costa. No obstante, varias comarcas del interior de Bizkaia llevan siglos elaborando txakoli. Eso significa que cada txakoli es único por factores como la orografía o el clima de cada lugar.

 

Por tanto, podremos visitar una bodega de txakoli en cualquier rincón de Bizkaia. Entremos en una.

 

Bodega Gure Ahaleginak (Orduña-Urduña)

 

La mejor época para visitar los viñedos es de abril a septiembre, desde que la vid florece hasta la recogida de la cosecha. Nuestra recomendación: visitar la bodega familiar Gure Ahaleginak de Orduña-Urduña.

 

La familia Larrazabal-Durana empezó a elaborar txakoli en 1987; en su tiempo libre, no de forma profesional. Entonces plantaron su primer viñedo, llamado "Gure Ahaleginak" (nuestros esfuerzos, en euskera); viñedo que da nombre a la bodega y a su txakoli más querido. Desde entonces, han plantado dos viñedos más y han renovado la bodega, dedicándose ya al txakoli de forma profesional.

 

¿Y cuáles son las singularidades de la bodega Gure Ahaleginak? Todo el txakoli que elaboran proviene de sus viñedos: no compran ni venden uva.

 

La ubicación es otra de sus singularidades. Hablamos de los contrastes de temperatura, más pronunciados en el interior que en la costa. La bodega Gure Ahaleginak es, entre todas las bodegas que pertenecen a la denominación de origen "Bizkaiko Txakolina", la única con un sistema antiheladas. Por el contrario, las temperaturas bajo cero de primavera les harían perder toda su cosecha. Los cambios de temperatura diurnos y nocturnos de verano, en cambio, les vienen muy bien para la maduración de la uva.

 

No quisiéramos dejar sin mencionar la Ruta del Txakoli de Aiaraldea, única ruta del txakoli del País Vasco. La bodega Gure Ahaleginak pertenece a la misma, convirtiéndose así en un destino perfecto para sumergirse en el mundo del txakoli.

 

 

Fotografía: bodega Gure Ahaleginak

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